Algo no más
Poetas malditos son los que rasguñan
Los versos de mi pared,
Dormidos quizás,
Ajenos tal vez.
Libros roñosos,
Descuidados al sol envejecen tan rápido
Que mi tiempo es quebradizo y sincero,
Tempestades de noches,
Aluviones emocionales de día
Y tremenda tertulia en madrugadas drogadas.
Pobre del que no supo que mi camino no es eterno
Pero tampoco tiene final claro,
Ni oscuro,
Ni pintado,
Es más bien enajenado con las cosas bellas,
Bellas quizás,
Ajenas tal vez.